¿Qué es la dirección estratégica, para qué sirve?: elementos y modelos

Cuando está al frente de una empresa, sin importar su tamaño, usted se convierte en la persona que va a liderar toda la organización hacia las metas que pretende cumplir. Es cierto que esto puede parecer una tarea difícil. Sin embargo, hay una herramienta que ayuda a hacerla más ligera: la dirección estratégica.

¿Qué es la dirección estratégica?

La dirección estratégica es un proceso mediante el cual una empresa formula, implanta, ejecuta y controla un conjunto de acciones que aseguran el funcionamiento, desarrollo y crecimiento de la organización.

Principalmente, la dirección estratégica se encarga de tomar decisiones adecuadas para que todos los recursos disponibles de la empresa se destinen a los objetivos propuestos. A continuación mencionaremos otras de sus funciones.

¿Para qué sirve la dirección estratégica?

La dirección estratégica es útil para conocer el entorno en el que se desarrolla la organización: el mercado, la industria, los cambios que se manifiestan en los hábitos de consumo de las personas y, por ello, ayuda a determinar las acciones que la empresa necesita para seguir avanzando, pero con la flexibilidad de adaptarlas o cambiarlas por otras, si la situación lo exige.

Otros de los propósitos de la dirección estratégica es fijar objetivos e implementar la metodología, procesos, presupuestos y otros aspectos que la compañía seguirá para cumplir dichas metas. La dirección estratégica también controlará de forma efectiva el desempeño de áreas, equipos y empleados, y controlará el uso adecuado de recursos (técnicos, materiales y energéticos) con que cuenta.

Existen algunos elementos clave que permiten que estos puntos se cumplan:

5 elementos de la dirección estratégica

Identificamos cinco los elementos de la dirección estratégica:

1. Estrategas

Son los líderes que están al frente del equipo y que deberán encargarse de que las acciones que integran la estrategia se cumplan. Dado que se responsabilizarán de tomar toda clase de decisiones para asegurar el cumplimiento de los objetivos, los estrategas necesitan habilidades blandas, como coordinación de equipos, comunicación, liderazgo, capacidad de análisis y flexibilidad para adaptarse a los eventos repentinos que cualquier empresa afronta.

2. Direccionamiento estratégico

Es la comprensión de todo lo que la empresa necesita para que sus negocios prosperen, pueda generar utilidades y esté vigente dentro del mercado en el que se desarrolla.

El direccionamiento estratégico se identifica con tres conceptos que toda organización debe establecer desde su fundación: la visión, la misión y los valores que van a regirla; incluso si estos se transforman con el paso del tiempo.

3. Diagnóstico

Tiene que ver con el conocimiento profundo de la empresa, a partir de un análisis objetivo que ponga en evidencia los puntos fuertes y los más débiles. Por eso recomendamos que se implemente un análisis FODA: fortalezas, oportunidades, debilidades y amenazas.

Es decir que la dirección estratégica tome en cuenta lo que ocurre dentro de la empresa y fuera de ella que la impacta directamente; y así crear planes y aprovechar los recursos disponibles para superar los retos que vienen.

A esas tres características podemos agregar también:

4. Ventaja competitiva

Es la propuesta de valor que define la actividad de la empresa: lo que la distingue de la competencia, son las ventajas que hasta ahora nadie más ofrece. Puede ser la calidad de sus productos, la celeridad de sus entregas y lo rápido que recupera sus inversiones, por ejemplo.

5. Efecto sinérgico

Esto se refiere a la manera en que todas las actividades de la empresa se desarrollan mediante un esfuerzo conjunto para dar un gran impulso en los procesos internos y ofrecer un elemento diferenciador en el mercado. Incluye todas sus áreas, recursos y talento humano, cuyos equipos de trabajo (como un todo) logren los objetivos y superen los retos.  

5 modelos de dirección estratégica

1. Balance Scorecard

Toma en cuenta cuatro aspectos importantes de la empresa: a) financiero, principalmente lo relacionado al rendimiento de las inversiones, b) los clientes, su satisfacción, el nivel de fidelización y cuál es la participación de la empresa dentro de la industria, c) los procesos, relacionados con la calidad del producto o servicio, desde la materia prima hasta el tiempo que se invierte en cada etapa y d) el aprendizaje y el crecimiento, enfocados en el talento humano y la capacidad de la empresa para adaptarse, por lo que se involucra también el área de recursos humanos.

2. Análisis P.E.S.T.

Con este análisis se tiene una visión de la empresa desde un nivel más amplio. A diferencia del F.O.D.A., que se concentra en aspectos más internos y de impacto inmediato, el P.E.S.T.  plantea estrategias para sortear el mercado desde lo político, económico, social y tecnológico (de ahí sus iniciales).

3. Estrategia del océano azul 

Es ideal para empresas que incursionan en nuevos mercados. Por lo tanto, la estrategia se enfoca en cómo posicionar su oferta, con menos competencia y más oportunidades, en un territorio que no sea tan competitivo. Ese sitio más relajado se conoce como «océano azul», y su contraparte es «océano rojo», el escenario que busca evitarse.

4. Value Based Decision Model

Este modelo, que podría traducirse como «Modelo de decisión basado en el valor» ofrece un punto de vista particular: ayuda a las empresas a alinear sus decisiones para conseguir el mayor valor posible de sus recursos. Se lleva a cabo simulando la forma en que una decisión impactará en diferentes aspectos de la empresa. Además da un panorama más certero sobre lo que realmente se necesita para aumentar el valor.

5. Customer Experience Integrated Model

Se centra principalmente en la experiencia del cliente, tomando en cuenta que es el impulso para el crecimiento de ingresos de la empresa. El cliente se convierte en un activo, por lo que es importante crear relaciones más sólidas y fidelizar a los consumidores.

¿Cómo definir la dirección estratégica de su empresa?

1. Establezca los objetivos

Como ya lo hemos comentado, los objetivos determinan la dirección estratégica de su empresa. Todos los negocios desean ser rentables, sin embargo, no todos tienen las mismas metas. Por ejemplo, algunos querrán crecer en un mercado local o nacional, mientras que otros buscarán posicionarse de forma internacional. Recuerde que los objetivos deben ser coherentes con el tamaño de la empresa, su misión y visión, la cantidad de empleados, sus recursos y la oferta de valor. No puede establecer metas exageradas o difíciles de alcanzar porque intentarlo desgastará a su equipo y pondrá en riesgo su capital.

Una vez que estableció los objetivos de su empresa, puede avanzar al siguiente paso.

2. Plantee procesos y responsables que estarán involucrados para lograr los objetivos

¿Qué se requiere para que su empresa entregue a tiempo sus productos?, ¿dónde conseguir la materia prima para elaborar los artículos?, ¿qué habilidades deben tener los colaboradores?, ¿qué tecnología debe implementar? Este tipo de preguntas puede ayudarlo a planificar los procesos que deben realizarse en su empresa y a elegir a los aliados más convenientes para su oferta de valor. Debe seleccionar cuidadosamente desde proveedores hasta el talento humano que lo hará posible.

3. Implemente un análisis que le permita comprender mejor a su empresa y su entorno

Su estrategia debe apoyarse en los hallazgos de la investigación de mercado en el que su empresa pretende incursionar. También es importante revisar las ventajas y desventajas de su organización, porque a partir de esos dos factores sabrá qué debe cambiar o qué habilidades debe desarrollar.

4. Enumere los recursos 

Aquí nos referimos al capital, bienes y materiales que ya tiene y los que deberá encontrar externamente. Eso le permite realizar cálculos y presupuestos para tener un panorama de la inversión que podría necesitar para cumplir con los procesos y objetivos que ya definió

5. Priorice los problemas

El análisis que implemente definirá cuáles son los aspectos débiles y de oportunidad a resolver. Revíselos a fondo y clasifíquelos de acuerdo a su nivel de importancia, según los objetivos. Así podrá dar el siguiente paso para definir la dirección estratégica.

6. Formule la estrategia

La estrategia empresarial y operativa serán mucho más sencillas de definir ahora que conoce cómo funciona su empresa, las áreas que requiere para su funcionamiento, los procesos que estarán involucrados en la obtención de objetivos, los recursos con los que cuenta y los que necesita con mayor urgencia, así como los problemas que deben resolverse primero.

Esperamos que esta información ayude a despejar sus dudas respecto de la dirección estratégica, y que sea el primer gran paso para alcanzar el éxito en su empresa.

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